Energía / Mercados

Las amenazas para el sector del gas a corto plazo

En su último informe de perspectivas de gas y GNL a corto plazo, Wood Mackenzie sopesa los riesgos del coronavirus, los bajos precios sostenidos del petróleo y el exceso de oferta de GNL para el sector este año. World Energy Trade analiza este estudio y recoge las impresiones del director de investigación de Wood Mackenzie, Robert Sims, que destaca la incertidumbre en este 2020 y asegura que se espera que «la demanda mundial de GNL crezca un 6% interanual a 371 millones de toneladas (Mt) en 2020» pero advierte que «los números necesitarán una revisión constante a medida que las economías de todo el mundo sientan la fuerza de la creciente pandemia».

Según el informe analizado por World Energy Trade, el impacto en el consumo de gas en China ha sido severo, ya que se implementaron rápidamente medidas de contención sólidas durante enero y febrero. Con una reanudación de la actividad económica, Wood Mackenzie estima una reducción de la demanda de gas para todo el año de entre 6 mil millones de metros cúbicos en 2020, lo que se traduce en un crecimiento del 4% al 6% en la demanda de gas este año. En Europa, los bajos precios del gas continúan apoyando la generación a gas. Sin embargo, las futuras medidas de contención del coronavirus y las amenazas de una recesión económica representan un riesgo.

Los bajos precios sostenidos del petróleo apoyan el cambio de carbón a gas en el sector eléctrico, pero perjudican a los productores estadounidenses. Si se mantienen los bajos precios del petróleo, los contratos de GNL indexados en Japón y Corea del Sur se volverán más económicos. Esto podría interrumpir la generación de carbón a favor del gas en ambos mercados. En otros lugares, la atención se dirige a la pérdida potencial del suministro de gas estadounidense asociado, lo que podría dañar aún más a los productores de GNL de EE. UU., aunque el impacto probablemente se sentirá hasta 2021 debido a la naturaleza demorada de las reducciones de perforación.  

Lo cierto es que los fundamentos detrás del exceso de oferta mundial de GNL permanecen: un fuerte crecimiento de la producción, una débil demanda del noreste de Asia y un mercado europeo de gas cada vez más saturado.

Sims destaca que «las perspectivas de una recuperación rápida en los últimos dos se han visto afectadas por la inminente recesión económica que muchos predicen este año, dejando el único elemento de equilibrio que queda: una disminución de la producción en la costa del Golfo de Estados Unidos».

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redaccion.gaznews@gmail.com

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